El Gobierno derrocha otros 104 millones de euros en la seguridad privada de las prisiones.

La patronal no puede abusar.

El Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha vuelto a poner límites a una práctica cada vez más habitual en muchos sectores precarizados: utilizar el despido disciplinario como herramienta de castigo ejemplarizante frente a conductas que, aun pudiendo constituir...