El niño de O Porriño murió en el asiento trasero del Peugeot 308 familiar blanco de su madre, sentado en la silla de seguridad para niños. Cada elemento incluido en la investigación policial y judicial abierta por la defunción del menor hace pensar que todo lo ocurrido responde a un fatal despiste de la madre, que olvidó llevar a su hijo a la guardería, y de forma mecánica se dirigió a su trabajo en la farmacéutica Lonza, tal vez porque en ese momento el crío dormía sin hacer ruido.
Mercadona lleva a los tribunales a una clienta por un lápiz de cejas de 3,50 euros: ha sido condenada por un delito leve de hurto.
Un lápiz de cejas de apenas 3,50 euros ha terminado generando una condena penal firme. La Audiencia Provincial de Córdoba...

