En un contundente pronunciamiento, el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) ha lanzado un mensaje inequívoco a las empresas: los casos de acoso laboral, o mobbing, no se solucionan apartando o reubicando a la víctima, sino adoptando medidas eficaces contra el agresor y respetando los derechos fundamentales de la persona afectada. La reciente sentencia, que ratifica una condena previa contra una empresa vizcaína, sienta un importante precedente sobre cómo deben actuar las organizaciones ante este tipo de conflictos.
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