El 18 de febrero de 2023, el estadio Reino de Navarra de Pamplona se llenó de seguidores para presenciar el partido entre Osasuna y Real Madrid. Entre los tornos de acceso, un vigilante de seguridad, Miguel Ángel, cometió un error que cambiaría el rumbo de su vida profesional. El Tribunal Supremo ha avalado su despido disciplinario tras confirmarse que permitió la entrada irregular de varias personas al recinto, sin entradas, abonos ni invitaciones.
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