En caso que un trabajador sufra una enfermedad o un accidente, que le impida poder desarrollar sus labores de forma habitual, puede solicitar una baja por incapacidad temporal.
Gracias a ella, el beneficiario percibe una aportación económica que le sirve para evitar ahogos económicos por no poder realizar su trabajo.
Si esta incapacidad temporal se debe a una enfermedad común o un accidente no laboral, la prestación es del 60% de su salario hasta el día 20; que luego se incrementa a un 75%.
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