Seguridad Física, Teoría y Realidad

Seguridad Física, Teoría y Realidad

La seguridad es una cuestión inherente al ser humano desde los primeros tiempos de la civilización. Con ella, principalmente, se busca una protección que pueda preservar las propiedades, los valores y la vida de las personas. Para lograrlo se hace imprescindible una adecuada utilización de elementos integrados en lo que hoy día conocemos por Seguridad Física.

Todo conjunto de acciones y de mecanismos utilizados en aras de la detección y la prevención de riesgos, mediante la utilización de elementos físicos, que desarrollan su función de manera “pasiva y autónoma”, define a la Seguridad Física. Habitualmente se identifica con el primer círculo de seguridad, lo que es un error mayúsculo. Aunque debe estar presente en dicho círculo en mayor o menor medida, también debe estar presente en el resto de círculos y zonas de seguridad de toda instalación, valores o personas objeto de protección.

Teniendo en cuenta lo anterior, los “Elementos Pasivos” de la Seguridad Física deben ser instalados, implementados y utilizados, teniendo en cuenta una progresión de dificultad capaz de oponerse a todo intento de asalto, intrusión o atentado, completada por las “Medidas Activas” de seguridad diseñadas, para cada caso en concreto.

A nivel genérico, el diseño de los Medios Físicos de Protección integrados en las medidas de Seguridad Física se estructura en tres grupos principales, según el lugar de su instalación o la utilización inmediata a la que va destinada: MFP de Exteriores; MFP de Interiores y los MFP Puntuales. Los primeros delimitan el perímetro de la zona, objeto o persona a proteger, mediante diversas barreras físicas. Entre ellos se encuentran los muros, vallados de contención, mallas y alambradas termoselladas, concertinas, cercas, esclusas exteriores, o recintos exteriores acorazados.

Los MFP Interiores se refieren a los accesos y puntos sensibles de los edificios objeto de protección. Entre ellos los más habituales son las ventanas, puertas, claraboyas y lucenarios, rejas, vallado de separación, métodos de cierre, exclusas de acceso y paso interior, etc.

Por último, los MFP Puntuales, son métodos de protección específicos para cada caso. Su implantación varía, según la necesidad, desde la protección de valores, en entidades bancarias principalmente, a la integridad personal. Entre los primordiales medios de este tipo se encuentran las cajas fuertes, las cámaras acorazadas, los cajeros interiores y/o exteriores, las cabinas de caja, las vitrinas de exposición, etc. Pero también se contemplan los vehículos o los chalecos de protección personal (interiores o superficiales). Últimamente, los spray de protección personal para los servicios de V.S. sin uniforme estándar, con carestía de arma reglamentaria, también son integrados en este apartado.

La importancia de las medidas contempladas en la Seguridad Física viene desde tiempos remotos. Aunque la realidad histórica del personaje está en duda, no está de más tener en cuenta las enseñanzas del filósofo y estratega chino, Sun Wu, del período de “Las Primaveras y los Otoños” (entre el 722 y el 481, aC). Este personaje, más conocido en occidente como Sun Tzu, dejó escrito en su obra culminante, “El Arte de la Guerra” que, y cito de memoria, «El general que gana la batalla hace mil cálculos en su templo antes de luchar. El general que pierde solo hace unos cuantos cálculos de antemano».

Por lo tanto, siguiendo al maestro Sun, es importante tener en cuenta que el éxito de toda estrategia de seguridad se halla en “la prevención y no en la reacción”. De este modo, la instalación de los elementos comprendidos dentro de la denominada “Seguridad Física”, no sólo forma parte del Sistema de Seguridad Integral que debe ser diseñado para cada lugar físico, valor o persona que se pretenda proteger, sino que, dichos medios físicos, deben ser considerados «Insuficientes» para alcanzar una seguridad adecuada, pero siempre serán «Necesarios».

Es cierto que, la mayoría de las veces, la “Seguridad Física” es uno de los aspectos menos valorados por los clientes a la hora de aceptar un sistema de seguridad física adecuado. Por lo general se buscan métodos minimalistas. Se considera a las medidas de seguridad como “gasto” y no como “inversión” a largo plazo. Razón por la cual, la implantación y el mantenimiento de los elementos físicos de seguridad suelen ser descuidados y abandonados rápidamente a su suerte.

Pero también es cierto que, en cuanto al personal de seguridad privada, que presta sus servicios en centros y lugares donde estos elementos físicos se hallan implantados, en mayor o menor medida, se dan deficiencias inconcebibles para cualquier profesional de la seguridad. Por desgracia, cada vez es más frecuente encontrar vigilantes de seguridad que no suelen tener conocimiento y/o información clara y detallada sobre las medidas de Seguridad física con las que desarrolla sus funciones. La utilidad específica y el modo de servirse de ellas, no suele ir más allá de la visión diaria del vallado exterior y de la comunicación al cliente o empresa de seguridad de las averías o roturas más que evidentes encontrados en la alambraba correspondiente.

En resumen, cada Sistema de Seguridad debe ser único. La política de seguridad debe ser implementada de manera única para cada necesidad. Teniendo esto en cuenta, el éxito de todo Plan de Seguridad dependerá de cuan débil sea el elemento peor implementado en dicho plan. Y por lo tanto, las medidas integradas en la Seguridad Física, se diseñan para retrasar la intrusión y dificultad del movimiento y/o las posibles agresiones externas. Sólo en situaciones y ocasiones concretas lograran impedir el acceso o la agresión a las personas e instalaciones con éxito. Realidad ésta que el profesional operativo de la seguridad no debería olvidar nunca durante su servicio.

Saludos y Gracias por Estar Ahí

Rafa Montilla.