Tanto el despegue como el aterrizaje se realizaron automáticamente desde el nuevo Dock de DJI, un “hangar” que protege y carga a los drones y los conecta con el centro de control, permitiendo su operación mediante recorridos y horarios programados.
Securitas estudia ya el encaje normativo de esta operativa automática con drones, que por el momento requiere la presencia in situ de un piloto.
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