La violencia en los centros sanitarios gallegos ha escalado un nuevo y macabro peldaño este fin de semana en A Coruña. Luis Zapata, vigilante de seguridad del Hospital de Oza, intenta recuperarse en su domicilio no solo de las heridas físicas, sino del trauma vivido el pasado sábado cuando un paciente de la unidad de Psiquiatría le arrancó parte de la oreja de un mordisco.
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