Momentos de auténtica tensión se vivieron en la zona de boxes de Urgencias del Hospital Son Llàtzer, cuando un paciente de unos 40 años, español, corpulento, con el tatuaje de una cruz en el pecho y visiblemente alterado, provocó una situación que obligó a activar el protocolo de seguridad del centro.
Ver noticia completa: okdiario.com


