En Cataluña, desde hace décadas, el business de la vigilancia de obras en construcción ha estado controlado por un reducido grupo de empresas de seguridad sin licencia. Generalmente pseudosociedades, gestionadas por clanes familiares, que han transmitido la actividad de generación en generación.
Mercadona lleva a los tribunales a una clienta por un lápiz de cejas de 3,50 euros: ha sido condenada por un delito leve de hurto.
Un lápiz de cejas de apenas 3,50 euros ha terminado generando una condena penal firme. La Audiencia Provincial de Córdoba...

