No es habitual que en una piscina municipal se junten tantos elementos de seguridad como en la de Figueres: cuatro cámaras de videovigilancia, dos vigilantes de seguridad privada y en los primeros compases del verano hasta la presencia diaria, mañana y tarde, de efectivos de la Guardia Urbana para certificar que todo está en orden. El objetivo de tanto despliegue no es otro que evitar actos incívicos en las instalaciones públicas y que los usuarios puedan disfrutar de un “baño tranquilo”.
El Estatuto de los Trabajadores permite que un trabajador cobre indemnización y paro si le deben 3 meses de sueldo o se retrasa más de 15 días en 6 ocasiones durante un año
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