El hurto en supermercados es una práctica muy extendida y supone peligrosos desafíos para los equipos de seguridad, donde la astucia de algunos delincuentes exige un control efectivo y conocimiento de la normativa legal. Una mala actuación puede dejar sin consecuencias al ladrón e incluso meter en un problema al vigilante.
Ver noticia completa en: infobae.com


