La Justicia avala que una empresa reemplace a sus vigilantes físicos por cámaras automatizadas con Inteligencia Artificial sin mantener a su plantilla
Securitas quedó exenta de asumir al personal del servicio anterior, pero Protectum fue condenada a pagar más de 30.000 euros y salarios de tramitación al empleado despedido. El relevo del servicio de seguridad en las instalaciones de Duro Felguera dejó a los vigilantes de la anterior contrata fuera del nuevo contrato. La vigilancia presencial permanente dio paso a un sistema de cámaras con inteligencia artificial, rondas itinerantes y respuesta a alarmas.


