Un hombre que al parecer sufría un trastorno mental irrumpió el pasado 27 de julio en la Clínica Rotger, en el centro de Palma. Llevaba en la mano un cuchillo afilado y amenazaba con cortarse el cuello. Uno de los vigilantes de seguridad del centro trató de calmarle y, antes de que pudiera autolesionarse, le arrebató el arma.
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