La vigilancia privada es una de las actividades más beneficiadas por el auge del turismo del lujo en Ibiza. La demanda de sus servicios se ha disparado en un 30% solo en los dos últimos años, un crecimiento que se ve lastrado ante la dificultad de las empresas para cubrir sus plantillas. Así, existe un déficit cercano a los 300 profesionales acreditados en plena temporada alta, cuando se llega a dar trabajo a unas 2.000 personas en la isla, según los datos facilitados por la presidenta de la Asociación del Sector de Seguridad Privada de les Illes Balears (ASSP), Inés Ybarra.
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