“Hemos tenido que contratar más de 60 vigilantes debido a la situación actual en Ceuta, casi todo gente que estaba en el paro, porque los comercios y las ONGs han pedido refuerzos”
Ceuta sigue afrontando un escenario de fuerte presión migratoria que ha alterado la actividad de múltiples sectores económicos locales. Mientras los servicios médicos y el comercio tradicional sufren dificultades, actividades como la hostelería, el sector del taxi y la seguridad privada han registrado un repunte sin precedentes de la demanda.



