Dos vigilantes del establecimiento Carrefour situado en la Rambla de Barcelona han sido denunciados por un manifestante, quien les acusa de haberle agredido a puñetazos en el cuerpo y la cabeza y de rociarle con gas pimienta los ojos durante una concentración pro-Palestina. Los hechos sucedieron el pasado lunes, cuando los activistas realizaban la manifestación en las puertas del establecimiento. Las protestas, realizadas diariamente en el mismo punto desde finales del pasado mes de julio, buscan denunciar a la cadena de supermercados, a quien acusan de “complicidad” con el régimen de Israel y con “el genocidio del pueblo palestino”.
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