El aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas afronta una huelga indefinida de los vigilantes que operan los controles de seguridad de pasajeros, gestionados por Trablisa y que acumula a unos 800 trabajadores, tras el fracaso de las negociaciones para mejorar sus condiciones laborales. La huelga comenzará el 14 de septiembre y puede afectar a los accesos estándar y Fast Track, con posibles retrasos y aglomeraciones.
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