Hay ocasiones en las que los trabajadores son despedidos por insultar a sus “superiores”, pero el despido no es declarado procedente. Incluso hay veces en las que tampoco es declarado improcedente, sino que es declarado nulo, con condena a la readmisión obligatoria pagando y cotizando todos los sueldos desde el despido. También hay ocasiones en las que se añade el pago de una indemnización a la condena de despido nulo. Por último, hay veces en las que esta indemnización adicional es de una cantidad respetable de dinero, sobre todo para los trabajadores. Hoy vamos a comentar un caso real de este último tipo. Resumen previo: llamó payasa a la “superiora”, despido nulo con condena a pago de salarios de tramitación e indemnización adicional 10.000€. ¿Cómo es esto posible? ¿Es que Perro Sanxe permite que los trabajadores llamen payasos a sus “superiores”? Pues no, pero es que los jueces tampoco son gilipollas del todo.


