El acusado fue interceptado por una vigilante de seguridad, que lo siguió hasta la calle y lo redujo con ayuda de un viandante
Aunque el botín obtenido era de escasa cuantía y ni siquiera llegó a beneficiarse de él porque fue detenido a pocos metros del lugar de los hechos, el autor de la sustracción deberá afrontar las consecuencias penales de su conducta. La magistrada de la plaza dos de la sección penal de Ourense lo ha condenado por un delito de robo con violencia en grado de tentativa, con una pena que queda fijada en el mínimo legal, no por el exiguo valor de los productos, sino por las dilaciones indebidas en la tramitación del caso en los juzgados


