La palabra del vigilante vuelve a bastar sin aportar las grabaciones: ocurrió en El Corte Inglés y ahora en Carrefour
La Audiencia Provincial de Madrid confirma la condena de dos mujeres porque la empleada de seguridad declaró que las vio mediante las cámaras ocultar productos valorados en 59,67 euros. Las cámaras presenciaron el hurto, pero las imágenes no fueron las que terminaron sosteniendo la condena. La prueba decisiva fue la palabra de la vigilante que las estaba observando.


