La accesibilidad también es lucha
A partir del 2 de enero de 2027, las empresas tendrán que asumir nuevas obligaciones en materia de accesibilidad cognitiva. El Real Decreto 707/2026 no aparece en el vacío. Llega después de años en los que miles de personas trabajadoras con discapacidad han tenido que enfrentarse a procesos de selección incomprensibles, cursos de formación inaccesibles, aplicaciones digitales difíciles de utilizar, instrucciones confusas y organizaciones del trabajo que pretenden que sea la persona quien se adapte siempre a la empresa. La nueva regulación obliga a cambiar esta lógica. Ese cambio debe entenderse como una ampliación de los derechos laborales y no como una nueva carga administrativa para las empresas.


