Cuidar también es un derecho laboral
Cuando enferma un familiar, la vida no se detiene para adaptarse al calendario de la empresa. Una operación, una hospitalización, un accidente o una enfermedad grave no preguntan qué día le viene mejor a la organización del trabajo. Y, sin embargo, durante demasiado tiempo se ha pretendido que los derechos de las personas trabajadoras para atender estas situaciones funcionen precisamente al revés: que sea la necesidad familiar la que tenga que someterse a las reglas de la empresa.


