Un vigilante de seguridad, de 39 años, ha sido detenido por la Policía Nacional en el centro comercial Vialia tras supuestamente retener al gerente de la casa de apuestas donde trabajaba, a quien le pedía 50.000 euros por una presunta deuda que la empresa habría generado con algunos clientes tras un fallo informático y en la que él se había erigido como intermediario.
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