Aunque el sabotaje está totalmente descartado en el trágico accidente de tren que de momento ha dejado 43 muertos y dos desaparecidos, la vigilancia de la red española de Alta Velocidad es una de las prioridades para ADIF, teniendo en cuenta que estamos hablando de infraestructuras catalogadas como críticas. ADIF adjudicó el pasado 26 de diciembre el nuevo contrato de seguridad para proteger los 3.974 kilómetros de vías que hay y los casi 140 instalaciones que dan servicio a esta red, incluidas estaciones de viajeros, terminales de mercancías y edificios técnicos y administrativos. Hay tanto que vigilar que ADIF ha dividido la red en seis lotes geográficos.
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