La comunidad de propietarios de vecinos de una urbanización de Estepona había plasmado en una misiva el estado de temor al que aseguraban estar sometidos. Relataban que una residente, de origen polaco, había protagonizado repetidas agresiones contra ellos y el vigilante de seguridad utilizando objetos contundentes como piedras, barras de metal e incluso cuchillos de grandes dimensiones.
Ver noticia completa: malagahoy.es


