Resulta cuando menos raro que en agosto una persona entre al hospital con una chaqueta incluso si el motivo de su visita es un buen resfriado. Al menos eso pensaron José Carlos Granda Martínez y su compañero Paco Ruiz, ambos vigilantes de seguridad en el Hospital Can Misses, cuando este verano un hombre accedió así a Urgencias sobre las tres de la tarde.
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