Una empresa de seguridad tendrá que pagar 16.000 euros a uno de sus vigilantes después de que el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco haya dado la razón al trabajador en su reclamación judicial motivada porque la compañía le cambiara su turno de trabajo de las mañanas a las tardes y éste solicitara la extinción indemnizada de su contrato por el cambio de horario.
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