El Tribunal Supremo ha cerrado la puerta a que un juez pueda aumentar la indemnización que recibe un trabajador despedido de forma improcedente. Los jueces de lo Social explican que ni el Convenio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) ni la última actualización de la Carta Social Europea obligan a pagar más de los 33 días por año trabajado, ya que en ellos “solo se indica que la indemnización debe ser adecuada”.
Ver noticia completa: eldiario.es



