Andrés Campillo lleva 23 años de vigilante privado en Renfe. Cuenta que ha tenido problemas en todos los servicios en los que ha trabajado, sobre todo a la hora de cerrar las estaciones por la noche, principalmente en invierno, donde se hallan personas sin techo y con problemas de salud mental, drogas y alcohol.
Ver noticia completa: elperiodico.com


