Cuando el reloj marca las diez de la noche, muchos ya se han rendido al descanso. Es entonces cuando comienza el turno de Miguel P., vigilante de seguridad en una gran superficie alimentaria. “Ahora estoy en Makro”, cuenta con naturalidad, como si nombrara su segundo hogar. Trabaja cuando el resto duerme. Y lo hace solo.
Arrestados cinco hombres por robar latas de cervezas y leche de madrugada en un centro comercial de Palma
Para acceder al almacén del comercio saltaban el muro e incluso llegaron a hacer un butrón en la fachada Agentes de la...


