Una bandeja de croissants. Ese fue el motivo por el que un hombre de 26 años terminó detenido el pasado jueves, tras agredir a una vigilante de seguridad e intentar escapar.
Los hechos ocurrieron sobre las 09:45 en el Eroski de la calle Portal de Foronda. Allí, la vigilante de seguridad había observado cómo un hombre hurtaba una bandeja de croissants. Al darle el alto, él la agarró y retorció la muñeca. Así consiguió escapar del comercio.

