La Seguridad Social obliga a volver al trabajo a un vigilante al que prohibieron usar armas tras un ictus.

La Seguridad Social obliga a volver al trabajo a un vigilante al que prohibieron usar armas tras un ictus.

Era vigilante de seguridad armado en un conocido museo de Madrid. La Comunidad de Madrid le ha reconocido la dependencia en grado uno, tiene informes del Gregorio Marañón en el que se le impide usar maquinaria pesada y armas de fuego y, aun así, la Seguridad Social le ha dado de alta y le obliga a volver a trabajar.

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