Decálogo Arsepri

    1. Dignificar la profesión del Vigilante de Seguridad:
      Impulsar el respeto de la sociedad española para los Vigilantes de Seguridad Privada, y el reconocimiento del servicio y prestaciones que estos proporcionan para conseguir mayores niveles de bienestar y seguridad. Nuestra responsabilidad es ejercer la vigilancia y protección de los bienes muebles e inmuebles, así como la protección de las personas que puedan encontrarse en los mismos, velando por su seguridad y siendo los primeros en socorrer y actuar, allí donde nos encontremos trabajando, incluso antes que los CCFFSS.
      Nuestra imagen se encuentra seriamente dañada y en muchas ocasiones dificulta aún más realizar nuestra labor; también es verdad que necesitamos hacer autocrítica de algunas actuaciones puntuales y aprender de nuestros propios errores, pero no por ello, se puede censurar a todo un sector, al que los medios de comunicación por norma, sólo atribuyen malas intervenciones, silenciando las positivas, en las que ponemos en riesgo nuestra propia integridad física por ayudar y salvar vidas. Por todo ello, solicitamos a los medios de comunicación su colaboración, para impulsar este respeto que solicitamos y sobre todo merecemos.
    2. 2.- Recuperación del Poder adquisitivo perdido:

Según todos los estudios nos encontramos con que el Vigilante de Seguridad se encuentra
en uno de los sectores más precarios de España, el exceso de habilitaciones,
el intrusismo profesional con auxiliares de servicios realizando funciones de
Seguridad, agresiones diarias, Empresas Pirata y Convenios Colectivos
negociados siempre a la baja, han hecho que la profesión de Vigilante de
Seguridad sea una de las profesiones peor pagada y peligrosa de España.
¿Qué pérdida económica se ha tenido durante los últimos 20 o 30
años, en relación al IPC y las subidas salariales que nunca se aplicaron en
ciertas cosas? ¿Qué mejoras ha tenido el sector en este periodo? Hemos
calculado que el Poder Adquisitivo perdido durante estos años, ronda el
20%. Adjuntamos una tabla comparativa: